dos veces trece
Ni me gusta el veinticinco ni me gusta el nueve, impares y cuadrados, imperfectos por más o por menos, ambos conformistas y mediocres. Por eso hace un año, el día 10, colgué aquí lo único que un día antes había robado de su alcoba. Y aproveché para recordar una canción que hacía mucho tiempo que no compartía con nadie; para romper la baraja como Dios manda, por dos veces.
Concreté
la fecha de mi muerte con Satán...
Le engañé
y ahora no hay quien me pare ya los pies.
Razonar
es siempre tan difícil para mí...
Que más da
si al final todo me sale siempre bien del revés.
Nací un buen día, mi madre no era virgen,
no vino el Rey, tampoco me importó,
hago milagros, convierto el agua en vino,
me resucito si me hago un canutito.
Soy Evaristo, el rey de la baraja,
vivo entre rejas, antes era chapista,
los mercaderes ocuparon mi templo
y me aplicaron ley antiterrorista.
¿Cuánto más necesito para ser Dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
¿Cuánto más necesito para ser Dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
Y perdí
la cuenta de las veces que te amé.
Desquicié
tu vida por ponerla junto a mí.
Vomité
mi alma en cada verso que te di, ¿qué te di?
Olvidé
me quedan tantas cosas que decir, ¿qué decir?
Por conocer a cuantos se margina,
un día me ví metido en la heroína,
y aún hubo más, menuda pesadilla,
crucificado a base de pastillas.
Soy Evaristo, el rey de la baraja,
vivo entre rejas, antes era chapista,
los mercaderes ocuparon mi templo
y me aplicaron ley antiterrorista.
¿Cuánto más necesito para ser Dios, Dios, Dios...?
Concreté
la fecha de mi muerte con Satán...
Le engañé
y ahora no hay quien me pare ya los pies.
Razonar
es siempre tan difícil para mí...
Que más da
si al final todo me sale siempre bien del revés.
Nací un buen día, mi madre no era virgen,
no vino el Rey, tampoco me importó,
hago milagros, convierto el agua en vino,
me resucito si me hago un canutito.
Soy Evaristo, el rey de la baraja,
vivo entre rejas, antes era chapista,
los mercaderes ocuparon mi templo
y me aplicaron ley antiterrorista.
¿Cuánto más necesito para ser Dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
¿Cuánto más necesito para ser Dios?
¿Cuánto más necesito convencer?
Y perdí
la cuenta de las veces que te amé.
Desquicié
tu vida por ponerla junto a mí.
Vomité
mi alma en cada verso que te di, ¿qué te di?
Olvidé
me quedan tantas cosas que decir, ¿qué decir?
Por conocer a cuantos se margina,
un día me ví metido en la heroína,
y aún hubo más, menuda pesadilla,
crucificado a base de pastillas.
Soy Evaristo, el rey de la baraja,
vivo entre rejas, antes era chapista,
los mercaderes ocuparon mi templo
y me aplicaron ley antiterrorista.
¿Cuánto más necesito para ser Dios, Dios, Dios...?



1 Comments:
y qué más me robaste? ;) aunque siendo mi amo, sería solamente tomar lo que es tuyo si así se te antoja ;)
xxx
Publicar un comentario
<< Home