una entrada más
Feliz 2006, Elisabeta.
Hoy se cruzan el comienzo de una era y el final de otra.
Durante unas horas, ambas coexisten en un tic-tac anestesiado.
Con la vida al ralentí, las primeras lágrimas se escurren por una piel todavía intacta; a salvo el corazón aún de sufrimientos en vano.
Y, entonces, el recuerdo de una tibia maicena nos sitúa justo en la mitad de nuestro camino, sin saber todavía si vamos o venimos.
Hoy se cruzan el comienzo de una era y el final de otra.
Durante unas horas, ambas coexisten en un tic-tac anestesiado.
Con la vida al ralentí, las primeras lágrimas se escurren por una piel todavía intacta; a salvo el corazón aún de sufrimientos en vano.
Y, entonces, el recuerdo de una tibia maicena nos sitúa justo en la mitad de nuestro camino, sin saber todavía si vamos o venimos.



2 Comments:
Feliz 2006
Te escribo de Santiago de Chile, para felicitarte por tu Blogs
Publicar un comentario
<< Home