Google

martes, diciembre 11, 2007

me he puesto a dieta

Boca arriba. Boca abajo. Por delante. Por detrás. También en la boca. Atada, aunque no indefensa. Sin atar, aunque de rodillas. Con las manos. Con la lengua. Con la verga. Con su tanga aún blanco puesto. Luego totalmente desnuda. Luego sólo con sus gafas. Una hora. Otra hora. Afuera llovía, y dentro nos mojábamos... Antes me había dicho que se iba a comprar otras gafas. Aquella noche temprana nos salió doble. Y mañana hará un año del día en que ella y yo inventamos el triple o nada.

No tocarte
y pasar todo el día junto a ti,
no tocarte,

yo no sé lo que esperas de mí.

Ve despacio,
el bosque se llena de humo;
no voy a tocarte:

es mejor así.

Atontado voy,
siguiendo tu rastro animal,
y eso es algo que tú

no deberías soportar...
tan segura pareces

y yo me pregunto por qué;
cuál es el precio

que marca tu piel.

No tocarte, no tocarte,
no tocarte o quizás
podría devorarte.

¡Súbete a un árbol,
rompe tus medias,
llora en un rincón!
No voy a tocarte:
es mejor así.


Dame un poco
de leche y de pastel de mamá.
No comprendo

tu cara de felicidad.
Sé que estás pensando
en cuerdas y cuchillos.
No voy a tocarte.

Prefiero no mirarte.

No tocarte, no tocarte,
no tocarte o quizás
podría devorarte.

Ese hombre que mide su tierra
con arma de fuego, ¿quién es?
Ese tipo que ve tu pecado
en el punto de mira, ¿quién es, quién es?

No, no, no, no, no, no...
No tocarte o quizás
podría devorarte.


Madrugada,
volviendo hacia el pueblo,
se enciende la fábrica

que mueve mi cuerpo.
Soy un gran obrero,

soy un minero,
llevo un hermoso sombrero.
Soy un viajero

en la vía del tren...

No tocarte, no tocarte,
no tocarte o quizás
podría devorarte.

Etiquetas: ,

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

"Radio Futura" :)


y continúo intrigada por tu peculiar uso del tiempo.


fdo. taxi

11:17 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home